Saturday, October 6, 2018

Competencia y protección al consumidor: ¿Cuáles son los nuevos desafíos?



En este siglo 21, la competencia y la protección al consumidor dependen de cómo seguirán evolucionando los nuevos modelos de negocios asociados a las TIC.
En el mes de septiembre la autoridad fiscalizadora de protección de los consumidores en EE.UU. (Federal Trade Comission -FTC-) realizó la conferencia “La competencia y la protección del consumidor en el siglo XXI”, para debatir sobre materias de competencia y protección de los consumidores en el siglo 21 resemblando las audiencias realizadas en 1995.
Ello con el fin de buscar respuestas a cómo el extendido desarrollo científico y tecnológico que ha cambiado los mercados, creando nuevos modelos de negocios, eliminando y sustituyendo las industrias existentes, ha contribuido de manera amplia a mayores niveles de bienestar y competencia de los mercados.

Las TIC y su impacto

Uno de los grandes cambios tecnológicos que hemos observado es el de las tecnologías de información y comunicación (TIC) y el desarrollo de internet, que han dado origen a:
  • Las redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter, con 2.230, 1.900 y 1.000 millones de usuarios a nivel global, respectivamente.
  • Las plataformas de ventas y servicios como Amazon y eBay con 310 y 175 millones de compradores activos y sin poseer un solo local comercial.
  • Netflix y Spotify con 130 y 83 millones respectivamente de compradores activos. También, sin tener una sola sala de cine o de audición.
  • Airbnb con 150 millones de usuarios y 640 anfitriones, sin poseer una sola habitación de hotel.
  • Uber con 75 millones de pasajeros y 3 millones de conductores, sin tener un solo taxi y haber firmado ningún contrato de trabajo.

Basados en el manejo y uso de información de una manera eficiente, aprovechando las nuevas tecnologías TIC, estas plataformas han conectado y acercado productos, servicios y consumidores.
El foco de sus estrategias ha estado en el consumidor final, donde las TIC han permitido arbitrar las ineficiencias de los mercados y modelos de negocios tradicionales, asimetrías de información y costos de transacción.

Dudas razonables sobre competencia

En algunos de estos nuevos modelos de negocios, en que se reducen las asimetrías de información y geográficas, acercando la oferta con la demanda, el éxito ha ocurrido en brincar o bypasear barreras de entrada, eludiendo impuestos locales o estructuras formales de operación. Ello ciertamente plantea dudas razonables respecto de las condiciones sobre las cuales estos nuevos modelos de negocios compiten con modelos de negocios tradicionales.
Así, entre los desafíos que surgen desde el punto de vista de protección de los consumidores y de la política antimonopolios, aparecen temas relacionados con la privacidad de la información, seguridad de datos, uso de inteligencia artificial, y de plataformas tecnológicas, y de sus impactos en contar o no con un campo de juego nivelado para todos los actores del mercado, y de materias relacionadas a exigencias laborales o del pago de impuestos, entre otros.

Impuesto a la economía digital

En Chile, las autoridades no han estado ajenas a estos cambios, y consientes de los nuevos desafíos que el cambio tecnológico impone, es que el ministro de Hacienda Felipe Larrain ha anunciado recientemente el establecimiento de impuestos a la economía digital, a empresas como Uber, Netflix, Airbnb, Spotify o Amazon, entre otras, las que deberán tributar “aportando al desarrollo del país y nivelando la cancha con sus competidores”.
Las TIC, plataformas y aplicaciones digitales, han reducido la distancia entre proveedores y consumidores —esa última milla. Lo han hecho creando canales de distribución o una logística más eficiente, lo que se traduce en grandes ganancias para los consumidores, menores costos de transacción, un mejor uso del tiempo, acceso a mejores productos y servicios, y más información de variedades y precios, entre otros.
Chile con cerca de 18 millones de habitantes es un mercado pequeño para estas nuevas megaempresas del Siglo 21, pero ello no nos excusa de promover mayores niveles de competencia, buscando nivelar el campo de juego.
Ello es esencial para proteger los intereses de los consumidores, alcanzar mayores niveles de equidad, y contribuir a menores niveles de concentración económica y política, aspectos básicos en el impulso del país hacia una sociedad más desarrollada.
Para más información respecto de las audiencias de la FTC, puedes leer aquí.
Lee aquí un artículo sobre mercados competitivos.

Saturday, March 24, 2018

¡Los impuestos corporativos nos dejan fuera del juego!

http://claseejecutiva.emol.com/articulos/ricardo-raineri/los-impuestos-corporativos/

En un mundo crecientemente globalizado, son cada vez más distintivas las condiciones de la economía local para atraer inversión. En este sentido, variables como la tasa de impuestos corporativos es un factor determinante para definir la rentabilidad de los proyectos de inversión.
A nivel global estamos observando una “competencia fiscal” creciente por ofrecer un sistema impositivo que sea atractivo para atraer capitales. El año 2000 la tasa de impuestos corporativos en Chile era de 15% y los países de la OCDE tenían en promedio una tasa de 32,5%.
Pero hoy, la tasa de impuestos corporativos en Chile (25% o 27%) se empina por encima del promedio de la OCDE y Europa (23,5% y 19,5%), a lo que además hay que sumar que en 2018 EE.UU. ha reducido la tasa Federal de a 35% a 21%.
Competencia fiscal para atraer inversión extranjera
Podemos afirmar que existe un consenso de que la competencia fiscal internacional está aumentando. Y lo que en algún momento pudo ser considerado como una carga impositiva competitiva para atraer inversión extranjera, hoy puede ya no serlo dada la velocidad con la cual los países han ido ajustando sus tasas corporativas para hacerse más atractivos a la inversión extranjera.
Desde el año 2010 a la fecha, en Chile, la tasa de impuesto corporativo ha aumentado en más de 50%; en EE.UU. ha disminuido en más de 30%, y en Europa y la OCDE 9% en promedio.
Tasa de impuestos corporativos Chile y promedios Europa y OCDE
Fuente: OECD, KPMG, SII.
Como lo ha destacado recientemente el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, la mayor competencia fiscal entre economías, reduciendo las tasas de impuestos corporativos, lleva a desafíos importantes a los gobiernos que deben financiar servicios públicos.
Se espera, en general, que sea el mayor crecimiento económico asociado a mayores niveles de inversión, el que compense y provea de los ingresos fiscales necesarios para mantener y/o aumentar los servicios públicos.
En este sentido, resulta relevante notar que la OCDE ha observado que la caída en las tasas impositivas corporativas no ha llevado a una disminución en los ingresos por impuestos corporativos.
Si bien es complejo determinar la importancia relativa de los impuestos corporativos entre muchos otros determinantes de la inversión y la decisión de su locación, se pueden identificar ciertas percepciones y enfoques de los responsables de la formulación de políticas en esta área.
Cuando se comparan los impuestos entre los países que reciben inversión extranjera directa, las comparaciones tienden a hacerse pensando en países similares, en términos de riesgo país, ubicación, calidad de las instituciones, acceso al financiamiento, acceso a mano de obra calificada, relaciones laborales, infraestructura de logística, y tamaño del mercado.
Así, considerando un campo de juego más o menos nivelado en las otras áreas relevantes para la decisión de inversión, la tasa de impuestos corporativos en el país receptor es el factor determinante cuando se elige dónde ubicar una inversión.
Lee aquí un artículo sobre la necesidad de desarrollar mercados competitivos.

Tuesday, March 20, 2018

La integración a la economía global es fundamental para el desarrollo chileno




¡No olvidemos el desarrollo de mercados más competitivos!

http://claseejecutiva.emol.com/articulos/ricardo-raineri/no-olvidemos-el-desarrollo-de-mercados-mas-competitivos/


La presión competitiva es el proceso de rivalidad entre empresas que batallan por lograr ventas y obtener ganancias, es la fuerza impulsora detrás de los mercados.

El funcionamiento eficiente y competitivo de los mercados es esencial para promover el desarrollo del sector privado y con ello el crecimiento económico.

La competencia de un mercado está dada por la rivalidad que pueda existir entre las empresas existentes y también la amenaza que potenciales nuevos entrantes les imponen a las empresas establecidas.

Pero, aún cuando gran parte de los mercados funcionan suficientemente bien, la mayor parte del tiempo, la competencia efectiva no es automática y puede verse dañada por malas políticas y regulaciones gubernamentales. Y por conductas anticompetitivas de las empresas, como sucede cuando estas se coluden o adoptan prácticas de competencia desleal.

Más competencia por favor

La nueva administración del país se ha fijado como meta que Chile alcance el umbral de derrotar la pobreza y ser un país desarrollado en menos de una década. Ello, entre muchas otras cosas, requiere de un fuerte impulso al crecimiento económico.

El logro de mayores tasas de crecimiento económico exige profundizar en el desarrollo de mercados eficientes y competitivos, donde la competencia efectiva es un fuerte propulsor de aumentos de productividad.

La política de promoción de competencia es un engranaje importante en toda estrategia de crecimiento que permita eliminar la pobreza y transformar al país en un país desarrollado, proporcionando una mayor igualdad de oportunidades al eliminar barreras que frenan el ingreso de otros actores.

De acuerdo con el trabajo de Parente y Prescott (Las Barreras a la Riqueza, Barriers to Riches, que pueden leer aquí, en inglés), son las restricciones que se ponen para proteger los intereses de grupos particulares, las que frenan el desarrollo económico, llevando a que los países no puedan generar la riqueza que les permita alcanzar el anhelado desarrollo.

Barreras que al inhibir la competencia se traducen en limitaciones en las prácticas de trabajo, en la aplicación de mejores métodos de producción a nivel de las empresas, y en la creación de nuevos negocios. Tales barreras llevan a un freno en el crecimiento de la productividad total de los factores.

Aquí resulta fundamental avanzar en objetivos de política comprometidos por la nueva administración, como el perfeccionamiento del monitoreo del proceso de aprobación de fusiones, fortalecimiento de los mecanismos que prevengan la colusión y sistema de delación compensada, la instauración de criterios que permitan de mejor manera cuantificar conductas anticompetitivas, y eliminar situaciones donde la regulación inapropiada se transforman en un freno a la innovación e ingreso de nuevos actores al mercado.

Eliminar barreras para entrar y salir…

Para que los mercados sean competitivos, se deben eliminar las barreras de entrada innecesarias con el fin de que las nuevas empresas puedan ingresar cuando vean oportunidades comerciales.

Las barreras para salir igualmente no deben ser excesivas, para permitir que las firmas salgan de los mercados cuando no pueden operar de manera efectiva. De la misma manera, por ejemplo, se debe evitar que los consumidores estén capturados y enfrenten altos costos de salida al cambiar de proveedor de un servicio.

Una política de competencia sólida ayuda a que los mercados funcionen mejor. Y es una parte clave del clima de inversión que mejora la confianza de los inversionistas. Además, nivela de mejor manera el campo de juego en beneficio de los emprendedores y de las pequeñas empresas, que son las que generan el mayor porcentaje del empleo.

Lee aquí un artículo sobre los desafíos que enfrenta el nuevo gobierno chileno.




¿Qué desafíos económicos enfrenta el nuevo gobierno?

¿Qué desafíos económicos enfrenta el nuevo gobierno?
http://claseejecutiva.emol.com 12 de marzo de 2018


Entre los principales problemas que debe enfrentar el nuevo gobierno están el abultado gasto fiscal que en los últimos años ha crecido muy por encima del crecimiento del producto, el aumento de deuda pública que pasó de US$ 33,5 mil millones en 2013 a US$ 63 mil millones en 2017, y las holguras negativas en el presupuesto reflejadas en un déficit fiscal equivalente al 2,8 % del Producto Interno Bruto (PIB), el más alto desde el 2009.

Y, la autoridad, junto con abordar estos problemas, también deberá oxigenar al sector privado para hacer factible el objetivo de a lo menos duplicar la tasa de crecimiento de la economía en los próximos años.

Variable esencial

Una variable esencial para apalancar el crecimiento de la economía es aumentar la inversión y estimular el emprendimiento, logrando que Chile como destino sea una primera opción para los inversionistas y emprendedores en el contexto económico global.

En los últimos años hubo un deterioro del ambiente de negocios del país respecto de otras regiones o países. Una de las variables que influyó fuertemente fue el enorme aumento en la tasa de impuestos corporativos y la complejización del sistema tributario en general, como lo ha observado en estos días el Colegio de Contadores de Chile, con cambios que retiraron importantes incentivos a la inversión. Por ejemplo, la eliminación del Fondo de Utilidades Tributarias (FUT), más allá de los perfeccionamientos que requería su diseño.

El principal objetivo de la reforma tributaria en 2014 fue generar ingresos para financiar la reforma educacional. Al poco andar, se vio que la reforma tributaria no generó los ingresos esperados, y paralelamente el costo de emprender aumentó y la economía dejó de crecer de manera robusta.

En abril, más de 1,1 millón de empresas de todos tamaños deberán presentar su declaración de impuestos a la renta, con una tasa de impuestos de primera categoría que ha aumentado en un 66% desde inicios de la década pasada, de 15% el año 2001 a 25% hoy en el sistema atribuido. Y 25,5% en el sistema semintegrado (27% en 2018).

Tasa de impuesto de 1era Categoría


Lo que lleva a que las empresas en Chile enfrenten tasas de impuestos corporativos por encima del promedio de la OCDE, restándole al país atractivo como un primer destino a la inversión en una economía globalizada.

Los mayores impuestos corporativos de la reforma de 2014 han aumentado el costo de uso de capital, impactando negativamente el retorno sobre la inversión, desincentivan el ahorro, y llevarán a un menor stock de capital de largo plazo, con una menor relación de capital producto y consecuencias negativas en el crecimiento, la generación de mejores empleos y aumento de los salarios.

Las nuevas autoridades enfrentan un desafío importante en simplificar el sistema tributario y reducir impuestos corporativos para así oxigenar al sector privado, y aumentar con ello el stock de capital que contribuye significativamente a definir nuestra capacidad productiva y posibilidades de competir en la economía global.

Lee aquí sobre la tasa de impuestos corporativos más apropiada para aumentar la recaudación fiscal.

Empresas del Estado: ¿Sabías que es una tarea pendiente reducir los riesgos de captura?


http://claseejecutiva.emol.com/articulos/ricardo-raineri/empresas-del-estado-sabias-que-es-una-tarea-pendiente-reducir-los-riesgos-de-captura/


El gobierno corporativo es el sistema de reglas, prácticas y procesos mediante el cual una compañía es dirigida y controlada. Y en general, cuenta con un directorio que es el cuerpo colegiado máximo encargado de representar el interés de los dueños frente a la administración. ¿Qué pasa en las empresas del Estado?

Si bien las nuevas estructuras de gobierno corporativo van en la dirección correcta para dotar a las empresas del Estado de una estructura de gobernanza menos expuesta interferencias políticas, hechos como las recientes diferencias entre Codelco y Enap con la Contraloría General de la República dan cuenta de la necesidad de profundizar aún más en este tema.

En particular, en el desarrollo de mecanismos que disminuyan el riesgo de captura por parte de grupos de interés, internos y externos. Y para evitar que escudándose en un uso exacerbado de conceptos como información privada, estratégica o confidencial, se opaque la transparencia que debe tener su gestión de cara a la ciudadanía.

Qué dice la OCDE

Los Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE y del G20, aprobados en 2015, y las recomendaciones de su consejo para las empresas públicas, entregan directrices de cómo perfeccionar el marco legislativo, reglamentario e institucional del gobierno corporativo.

En particular, la OCDE reconoce que las empresas de propiedad estatal enfrentan particularidades propias en su gobernanza. Que no son recogidas apropiadamente por la Ley de Sociedades Anónimas.

Complejidades que parten en las interferencias políticas, en las responsabilidades no siempre claras y en las pérdidas de eficiencia operacional en tierra de nadie, frente a una débil e imperfecta supervisión, debido a la propiedad pasiva del Estado.

Ello lleva a debilitar los incentivos para actuar por el mejor interés de la empresa y el público en general, que constituyen sus accionistas finales.

Lo anterior lleva un riesgo de captura y de un comportamiento oportunista de actores que pueden extraer las rentas que le pertenecen a los accionistas finales.

Dos factores disciplinarios ausentes

No es menor para la gestión y desempeño de las empresas públicas el estar aisladas de dos factores disciplinarios que se consideran esenciales para estimular una buena gestión como sí ocurre en el sector privado, la posibilidad de adquisición y de quiebra.

Las nuevas autoridades del país y los directorios de las empresas públicas deben ir más allá de disminuir los riesgos de interferencia política. Y hoy, ya habiendo retirado a los ministros de sus directorios, se debe avanzar en las otras condiciones particulares de gobernanza, siguiendo las recomendaciones de la OCDE con el fin de que las rentas vayan a los verdaderos propietarios: todos los chilenos.

Lee aquí los Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE y del G20.
En este link, las Directrices de la OCDE sobre el Gobierno Corporativo de Empresas Públicas, edición 2015

Lee aquí, en inglés, la recomendación del consejo de la OCDE acerca de las directrices sobre el gobierno corporativo de las empresas de propiedad estatal.

¿Qué tasa de impuestos corporativos maximiza los ingresos por recaudación?


http://claseejecutiva.emol.com/articulos/ricardo-raineri/que-tasa-de-impuestos-corporativos-maximiza-los-ingresos-por-recaudacion/

¿Una tasa de impuestos corporativos mayor es garantía de mayor recaudación? Se reconoce al economista Arthur Laffer el haber puesto en la retina de las autoridades económicas del presidente de EE.UU., Gerald Ford, la idea de que un aumento en la tasa de impuestos no siempre aumenta la recaudación.

Ello, por los impactos negativos que mayores tasas de impuestos tienen sobre los incentivos a la inversión, el empleo y el emprendimiento.

Esta idea se ha plasmado en la curva de Laffer. Partiendo de una tasa de impuestos t = 0, la recaudación tributaria aumenta a medida que crece la tasa de impuestos, pero hasta un máximo cuando la tasa llega a t*. Luego, aumentos adicionales en la tasa de impuestos reducen la recaudación.


¿Cuál es esa tasa de impuesto corporativos que permite maximizar los ingresos por recaudación? Lo que nos muestran los datos de años recientes, es que, a pesar de existir en Chile un aumento significativo en la tasa de impuestos corporativos, los ingresos fiscales del impuesto de primera categoría como porcentaje han disminuido respecto del año 2012 en que alcanzaron un 4,3% del PIB (renta presunta + efectiva).

Ese fue un año de alto crecimiento, con una tasa de impuestos de primera categoría que aumentó casi 20%, pasando de 17% a 20% desde el 2011.

En 2016 el porcentaje de ingresos fiscales en relación al PIB llegó a  4,1%.

Así, aquí surgen indicios de que la tasa que permite maximizar la recaudación del impuesto de primera categoría como % del PIB, estaría más cerca del 20% que del 27% que tenemos en Chile.

Nadando contra la corriente
A diferencia lo ocurrido en Chile, donde la tasa de impuestos corporativos ha mantenido una senda de un sostenido crecimiento desde la década de los ’90, durante los últimos años los países de la OCDE se han movido a menores tasas.

Y, para que Chile pueda competir como un destino atractivo para la inversión debe contar con un sistema tributario que haga que sea más ventajoso invertir en Chile que en otros lugares.

Este no es un tema menor, y es una de las principales razones por las cuales Chile retrocedió en el ranking del Informe de Doing Business (DB). Como fue destacado en el DB2016 por el propio Banco Mundial cuando recalca que el aumento de la tasa de impuestos corporativos perjudicó el clima de negocios.

El fuerte aumento en la tasa de impuestos corporativos ha llevado a que muchos proyectos dejen de ser rentables. Y lleva a que estos sean postergados o eliminados desde las carpetas de negocios de las compañías, con consecuencias lamentables en la generación de empleos de calidad y el crecimiento de la economía.

La buena noticia es que el nuevo gobierno ha anticipado su interés de presentar prontamente una propuesta de perfeccionamiento tributario. Esta debería simplificar el sistema, dar mayor certeza jurídica y recuperar los incentivos para la inversión.

Todo ello reconociendo un marco de rigidez fiscal en que existen holguras negativas. Y donde solo será posible avanzar en una rebaja gradual de la tasa de impuestos que va a estar supeditada al crecimiento de la economía.