Friday, March 17, 2017

Vietnam, una economía en transición que busca abrazar las ideas del libre mercado



Después de la Segunda Guerra Mundial, en 1954 Vietnam fue temporalmente dividido en dos, con una promesa de elecciones democráticas en 1956 para unificar el país, con un gobierno comunista en el norte y uno promercado en el sur. Sin embargo, después de una cruda guerra, el país fue reunificado en 1975 cuando Vietnam del Norte logra el retiro de las tropas estadounidenses y el control de Saigón, hoy Ciudad de Ho Chi Minh.

La naciente República Socialista de Vietnam impuso un sistema económico comunista, con una importante participación del Estado en la economía de planificación centralizada, y con propiedad de las principales empresas.

No obstante, el modelo de economía centralmente planificada no cumplió con las expectativas y el plan quinquenal de 1976 resultó un fracaso. En 1986, el Partido Comunista de Vietnam cambió su política económica e introdujo reformas similares a las de China. Así, algo ya en el plan quinquenal de 1981, pero particularmente en el de 1986, las autoridades se encaminaron hacia más reformas promercado.

Desde mediados de los ‘80, Vietnam ha disfrutado de un crecimiento económico importante. El ingreso percápita ha aumentado aproximadamente desde US$ 500 en 1980 a US$ 2.150 en 2016, y el país ha alcanzado una tasa de crecimiento promedio de la economía de 6,4% para el período 1985-2015.

De manera gradual, las autoridades han buscado incorporarse más a la economía global, por ejemplo, integrándose en 1995 ala Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), y en 2006 ala Organización de Comercio Mundial, y también ha ido abriendo más y nuevos espacios a la iniciativa privada.

Empero, hoy el país está en un importante punto de inflexión, en que requiere aumentar los niveles de inversión, atraer capital privado, y aumentar los niveles de eficiencia de sus empresas, lo que hace necesario avanzar en reformas estructurales donde sea el sector privado el que tome un rol preponderante en sectores estratégicos de la economía.

Son muchos y diversos los desafíos que enfrentan sus autoridades, como transitar rápidamente a un sistema de precios de mercado y eliminar subsidios. Para ello, resulta fundamental avanzar en reformas institucionales, donde entre otros, se establezcan adecuadamente los derechos de propiedad y se generen señales de precios correctas que sean atractivas para atraer la necesaria inversión extranjera que permita generar más y mejores empleos.

En Chile, parte de la historia de la transición y desafíos que enfrenta Vietnam nos resultan conocidos, como un deja vu. Y, mientras ellos están ávidos de aprender de experiencias exitosas sobre reformas promercado a nivel global, y donde nuestro país es un ejemplo muy atractivo; en Chile, en lugar de avanzar en perfeccionar lo existente, nos enfrentamos a que algunos bogan por cambiar todo, con reformas refundacionales, para reeditar fórmulas de una mayor participación del Estado en la economía, fórmulas que no funcionaron y no han funcionado en ningún parte del mundo.

No comments:

Post a Comment